Un equipo de desarrolladores tecnológicos reveló un nuevo sistema de conexión a internet portátil que podría cambiar la forma en que se accede a la red en zonas remotas. El prototipo, llamado de forma interna red de malla autónoma, permite que pequeños dispositivos se conecten entre sí y formen una red de datos sin necesidad de torres de señal ni infraestructura convencional.

El sistema funciona mediante pequeños nodos electrónicos del tamaño de un router doméstico. Cada uno puede comunicarse con otros nodos cercanos, creando una red que se expande automáticamente a medida que se agregan más dispositivos.
De esta manera, cuando un usuario se conecta a uno de estos nodos, su señal puede viajar de dispositivo en dispositivo hasta alcanzar un punto con acceso directo a internet, o incluso compartir información dentro de la propia red sin salir de ella.
Según los ingenieros que desarrollaron la tecnología, el objetivo principal es facilitar la conectividad en lugares donde instalar antenas o cables resulta costoso o complicado. También podría utilizarse en situaciones de emergencia, cuando la infraestructura de telecomunicaciones deja de funcionar.
Durante las primeras pruebas, realizadas en una zona montañosa aislada, los investigadores lograron mantener una red estable entre más de 120 nodos distribuidos en un radio de varios kilómetros.
Otra característica destacada es su bajo consumo energético. Los nodos pueden funcionar durante semanas con pequeñas baterías recargables o incluso con paneles solares compactos.
Especialistas del sector señalan que este tipo de redes podría ser clave en el futuro de la conectividad descentralizada, especialmente en comunidades rurales, expediciones científicas o eventos temporales donde se necesita una red rápida de instalar.
Los desarrolladores indicaron que el proyecto aún se encuentra en fase experimental, pero esperan que en los próximos años pueda convertirse en una alternativa accesible para ampliar el acceso a internet en distintos entornos.